Hola Soy Moni
Tengo una larga experiencia médica desde los 15 años ya que mi mamá fue una persona enferma.
Cuando yo tenía 22 años ella falleció después de estar un año en hospitales, me permitió aprender muchas cosas sobre medicina.
Fui diagnosticada con un tumor en la médula espinal.
Con 140 kg de peso para una altura de 168 cm me tuve que enfrentar al SOP y a una pre diabetes.
Empecé con crisis de pánico y ansiedad y una depresión muy fuerte lo cual provocó que en un año regresara a 120 kg.
En ese entonces no pude ayudar a mi mamá pero hoy quiero ayudarte a ti.
Esta es mi historia
Hola Soy Moni
Tengo una larga experiencia médica desde los 15 años ya que mi mamá fue una persona enferma.
Cuando yo tenía 22 años ella falleció después de estar un año en hospitales, me permitió aprender muchas cosas sobre medicina.
Fui diagnosticada con un tumor en la médula espinal.
Con 140 kg de peso para una altura de 168 cm me tuve que enfrentar al SOP y a una pre diabetes.
Empecé con crisis de pánico y ansiedad y una depresión muy fuerte lo cual provocó que en un año regresara a 120 kg.
En ese entonces no pude ayudar a mi mamá pero hoy quiero ayudarte a ti.
Esta es mi historia
2005
Cuando iba manejando de la universidad hacia mi casa, un tráiler chocó mi coche haciendo que mis cervicales se rectificaran.
Acudí al hospital donde un médico (que después me enteré que no era el especialista indicado) me indicó usar el collarín durante dos meses, día y noche.
Fiel a las indicaciones lo único que logré fue rectificar mis cervicales para siempre y padecer de migrañas – aún todos mis médicos y yo no sabemos por qué a pesar de toda la fisioterapia no logramos que las cervicales regresen a su curvatura normal (esto es lo que en la mayoría de ocasiones me causa las migrañas).
2006
Mientras estudiaba ya los últimos semestres de carrera mi mamá enfermó gravemente, tuvieron que hacerle varias cirugías de emergencia hasta hacerle una ileostomía; ésta estuvo mal realizada ya que supuestamente era un gastroenterólogo quién la atendía, el doctor nos mintió y no tenía ni siquiera la especialidad.
Pasamos todo 2006 entrando y saliendo de hospitales, ella muchas veces en terapia intensiva, intubada, con diagnóstico de septicemia y muchos otros problemas hasta que desafortunadamente falleció el 2 de enero de 2007.
2007
Entré en una depresión muy severa pero yo ni siquiera me dí cuenta, comía todo lo que encontraba a mi paso y mi única meta era dedicarle a mi mamá mi tesis y graduarme que era uno de sus sueños.
Estaba enfocada en otras metas, no en mí, no en cuidarme, no en sanar, ni siquiera en mi duelo.
Inmediatamente después de titularme empecé a trabajar en el negocio familiar y a estudiar una maestría y fue entonces en 2009, durante los últimos meses de maestría donde tuve un dolor de espalda terrible. Tomaba demasiados analgésicos y nada me ayudaba. Sentía las piernas dormidas y de repente tenía caídas inesperadas.
Días después de mi examen profesional sentía mucha debilidad en las piernas y dejé de sentirlas y de poder caminar. Tuve muchos diagnósticos – ciática, hernias en las cervicales y mi favorito «lo estaba inventando todo»
Mayo 2010
Finalmente después de pasar horas en Resonadores Magnéticos, una Electromiografía y varios estudios me detectaron un tumor en la médula espinal.
Para este momento mi condición ya era grave – sufría de obesidad mórbida con 160 kg, no podía moverme porque no sentía las piernas, no podía mover las piernas, no tenía control de esfínteres, no soportaba las migrañas y era muy probable que si sobrevivía la operación no volvería a caminar.
Sobreviví y los siguientes años me dediqué a la fisioterapia para poder volver a caminar.
Sin embargo, debo ser honesta, mis hábitos alimenticios no eran los mejores – bebía 3 litros de Coca Cola diaria (o más), amaba los Duvalines (comía cajas), me encantaban los Chocolates y las Ruffles, entre otros… Y empleo la palabra sobreviví de manera literal porque estaba sobreviviendo – no me sentía a gusto con mi cuerpo, tenía barba, tenía acné, me sentía triste, tenía dolor y para ser honesta quería que mi vida se acabara.
2013
Jamás había tenido problemas con mi periodo pero ese periodo fue diferente… Llegó y no se iba…
Tenía más de un mes sangrando y no paraba hasta que arrojé un coágulo gigantesco que me asustó (un día lo subí por ahí en mis historias, una disculpita).
Mi primer instinto fue buscar un ginecólogo, pero… mi historia… sí, la historia de las cervicales, de mi mamá, de mi tumor, hizo que me detuviera…
Finalmente acepté que necesitaba ayuda así que hice una cita con una ginecóloga que tenía gran reputación en Puebla y… me dejó plantada. Tenía miedo, no sabía qué era lo que me estaba pasando y sentía que nadie podía ayudarme.
Se me ocurrió contactar a una amiga de la universidad para ver si podía recomendar a mi actual ginecólogo.
2014
Diagnóstico de SOP, hiperplasia endometrial, hipotiroidismo y pre diabetes – Acudí al ginecólogo recomendado quién me dijo que tenía Síndrome de Ovario Poliquístico e hiperplasia endometrial.
Me canalizó a endocrinología donde me enteré que también tenía hipotiroidismo y pre diabetes.
Fue en ese momento donde supe que tenía que cambiar. Logré bajar 50 kg en un año que después recuperaría en menos de 4 meses gracias a otra tremenda depresión y crisis de ansiedad en 2016 (gracias a estar mal medicada por un psiquiatra).
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